«A MEDIA VIDA»

A media vida llego presuroso
esclavo de aprendido pensamiento.
Son ideas apenas el sustento
que alimenta el vacío tenebroso.

A media vida arriesgo, poderoso,
liberar de su jaula al sentimiento:
transformaré en amor cada momento,
perdonaré en su credo generoso.

Porque aposté a ganar y jugué en vano
hasta entrever que, aliadas en la mano,
risa y llanto son cartas de la suerte.

Agradezco el escollo superado,
al Ángel que paciente está a mi lado,
a media vida aún y a media muerte.


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