«A FEDERICO CHOPIN»

Derramando su blanca tolvanera
cae la nieve en fugaz melancolía,
sonidos de levísima armonía
sobre el pueblo aplacado en la ladera.

Esparcido el cristal de tu cantera
se apodera de mí esta melodía
que depura en lo alto la sangría
del dolor inmortal que te lacera.

Cada copo de nieve en la ventana
es el cántaro exento en que se encierra
la voz universal de una corchea

que libera en el golpe su campana.
¡Quién pudiera absorber como la tierra
el preludio de estrellas que golpea!

Aspen, Colorado


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