«TE DOY GRACIAS, POESÍA»

Gracias te di, poesía, cuando preso
del dolor liberaste el alma mía,
cuando el amor esquivo me rendía
a reclamar tu misterioso beso.

Gracias te doy por conducirme ileso
desde el umbral voraz de la agonía.
Te agradezco el silencio y la armonía
y esta dicha que inicia su regreso.

Gracias aún por el extraño encanto
que estremeció tu voz en más, hondura,
para enjugar el ánimo en quebranto.

Y si fuera a tornar mi desventura,
prométeme que allí estará tu canto,
tu verbo salvador, la rima pura.


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