«TODO PASA...»

Todo pasa y se va. Todo se pierde.
Todo transcurre irremisiblemente.
Hasta la piedra más irreverente
se convierte en el polvo que remuerde.

¿Dónde está aquel que todo lo recuerde,
en este urgido abismo del presente?
¿Dónde está el que se plante airosamente
cuando el destino se abalanza y muerde?

Las promesas de amor las lleva el viento,
las rosas se marchitan en estío,
la vida su madeja desenvuelve.

Mas si el aire me besa con tu aliento
y recrea la rosa su atavío,
es que todo se va... y todo vuelve.


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