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«APRENDIENDO A VIVIR»

Dicen, los que algo saben de este oficio,
que aprendiendo a vivir se va la vida,
y que observando el punto de partida,
se arriesgaría más desde el inicio.

Si en el muro del tiempo no hay resquicio,
este instante, es comienzo y despedida,
la propia recompensa y su medida,
tu breve salvación o tu suplicio.

Si va tu corazón con cada amigo
y das, sin esperar ni comprender,
aún sin certeza, afirmarás conmigo:

sufrí, amé, me siento bendecido,
aunque no sepa cómo ni por qué,
ni a quien dar gracias por haber vivido.

México, D.F.
23-X-07


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